10 tips para hacer dieta sin sufrir

dieta_sanaLa palabra dieta despierta en todos cierta alarma relacionada con la prohibición de algunos alimentos y la sensación de frustración que resulta de ellos. Hacer dieta resulta más fácil cuando sabemos cómo evitar la ansiedad por la comida y disfrutamos de nuevos hábitos en nuestra mesa. Aquí te presentamos algunos tips:

1- Comer distinto, progresivamente

El primer tip es algo extraño para las personas que quieren hacer dieta pero es esencial para comenzar a cambiar nuestras costumbres de manera efectiva, además de ser muy simple: comenzar a comer distinto progresivamente. Es decir, que si de un día para al otro pasamos de comer dos platos de pastas con postres a una ensalada con un yogurt podemos angustiarnos en demasía. Si sabemos que nuestro peso es excesivo, sigamos nuestro sentido común y vayamos disminuyendo las porciones y cambiando los ingredientes dentro de un tiempo razonable. Podemos hacerlo tranquilamente en cuatro semanas. Primero comeremos más frutas y verduras. Seguiremos descartando los fritos y salseados con muchas grasas saturadas. En tercer lugar comeremos más platos al vapor, la plancha y el horno. Por último determinaremos qué parte de nuestras comidas diarias tendrán su ración de vegetales crudos.

 

2- Hidratarse

La hidratación abundante se recomienda para conservar sanos los riñones y la piel. Pensemos que ambos órganos (la piel es un órgano, no lo olvidemos) ayudan al organismo a liberarse de toxinas. Para ellos debemos beber abundante agua natural. El agua cumplirá varias funciones: hidratar nuestro cuerpo, liberarlo de impurezas y mantener la sensación de saciedad en el estómago, permitiendo que estamos durante más tiempo satisfechas con nuestro comida.  La recomendación son ocho vasos grandes de agua por día como mínimo.

 

3- Jugos naturales de la mañana a la noche

Los jugos colaboran con mantener los niveles de azúcar en la sangre estables si son tomados en pequeñas cantidades a lo largo del día, eliminando la sensación de hambre y fatiga. Con frutas como manzanas, peras y fresas se pueden hacer un licuado y agregarle bastante agua para que rinda más

 

4- Preparar bocadillos bajos en calorías

El secreto no es llenarse durante el almuerzo y cena sino evitar la sensación de vacío que nos acomete durante los periodos intermedios. Los bocadillos deben ser de preferencia crudos y  sin aditivos comerciales. Un trozo de pepinillo crujiente con un dado de queso bajo en calorías; una media galleta de arroz espolvoreada con canela y coco rallado sin azúcar; una cucharada de manzana mezclada con algunas uvas harán milagros para quitarte el hambre entre comidas.

 

5- Condimentos bajos en calorías caseros

Para saber exactamente qué estás comiendo y al mismo tiempo eliminar conservantes y saborizantes artificiales que el cuerpo debe depurar, lo mejor es preparar mayonesas y salsa caseras. Serán bajas en sodio (que retiene líquidos), no contendrán  aceites hidrogenados (perjudiciales para la salud) ni azúcares. Con aceite de oliva, un toque de miel o edulcorante natural (puedes usar stevia) y mucha creatividad lograrás ricos acompañamientos para tus comidas.

 

6- Disfruta del cambio

Este es un estado mental que te permitirá descubrir en tu nueva manera de comer sabores y texturas distintas. Si te gustan los ravioles, podrás preparar ravioles de calabaza con un toque de albahaca y nuez; si te agradan los aderezos, tendrás la oportunidad de hacer cremas de zanahoria, manzana, y otros vegetales para tus comidas. Podrás combinarlos con quesos descremados con resultados sorprendentes.

 

7- No dejes para mañana lo que puedes comer hoy

Es otra máxima psicológica que parece contraproducente pero es de gran ayuda para no extralimitarse con las prohibiciones en las dietas. Muchas personas se fanatizan con cumplir los regímenes al pie de la letra, pero no solo eso: aguantan el hambre y comen menos de lo indicado. Haciendo eso estaremos privando al cuerpo de nutrientes, empeorando la ansiedad  y alterando el equilibrio del organismo, que tardará más en liberarse de grasas y toxinas. Cuando el cuerpo no recibe alimento, percibe escasez y comienza a funcionar más lento. De modo que si no se come al sentir hambre, los resultados serán muy malos para un plan de adelgazamiento.

 

8- Mantenerse activo

Para bajar de peso el ejercicio es imprescindible en su justa medida. Lo bueno del ejercicio es que también sube las endorfinas, sustancias que aumentan la sensación de bienestar y eso hace que se baje la ansiedad por la comida. Igualmente recordamos que antes, durante y después del ejercicio hay que beber mucha agua. Para obtener un excelente resultado debemos haber comido al menos dos horas antes de ejercitar y retomar la ingesta alimenticia una hora después.

 

9- Encontrar nuevas cosas que hacer

El tener una vida monótona impulsa a quedarse pegado a las rutinas que nos dan placer, una de ellas es la comida. Cuando la comida se transforma en el reemplazo del entretenimiento, la compañía y el afecto estamos en serios problemas. Si no hemos llegado a eso pero calmamos nuestra inquietud comiendo, lo mejor es descubrir cosas nuevas que podamos hacer en nuestro tiempo libre. Estar activos pintando, dibujando, cantando, leyendo, caminado cambiará nuestra relación con la comida.

 

10- Crea horarios regulares para comer

Comer durante todo el día y variar los horarios de las comidas principales es perjudicial para conseguir un peso adecuado. Respetar los horarios para el desayuno, almuerzo y cena, incluso las colaciones a media mañana y media tarde nos beneficiará.  Picar algo de las cosas sanas que recomendamos hará que nos sintamos mejor y no agregamos calorías vacías al organismo.

 

Siguiendo estas reglas simples y divertidas, nos olvidaremos de inmediato que estamos haciendo dieta y nos parecerá en corto tiempo que comer así es lo mejor que hemos aprendido en nuestra vida. Llegaremos a acostumbrarnos a nuestra nueva manera de comer y las recomendaciones del médico serán fáciles de seguir.

 

Autor 

Busco y comparto maneras de vivir una vida más sana. Creo en el poder de nuestra mente y nuestro cuerpo, pero también en su fragilidad; por eso soy fiel creyente en las capacidades de la medicina holística.

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Autor entrada: Pamela Saucedo

Busco y comparto maneras de vivir una vida más sana. Creo en el poder de nuestra mente y nuestro cuerpo, pero también en su fragilidad; por eso soy fiel creyente en las capacidades de la medicina holística.

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