Los mejores superfoods o superalimentos en México

Cada vez más escuchamos el término superfood o superalimento en nuestra vida diaria. Explicado simplemente, estos son alimentos que se caracterizan por tener una mayor concentración de vitaminas, minerales, antioxidantes y fitoquímicos. Éstos son sustancias encontradas en las plantas que a pesar de ser benéficos para la salud no son esenciales para los humanos.

Desgraciadamente, en cuanto un término se vuelve tan popular, termina convirtiéndose en una estrategia de mercadotecnia para generar mayores ventas de un producto importado con algún nombre foráneo. Con el tiempo el término pierde su significado original y la información concisa y verdaderamente valiosa se pierde en un mar de publicidad anunciando alimentos que solucionan todos las enfermedades del mundo, te hacen adelgazar, ser alguien más atractivo y de paso incrementan la suerte y te hacen feliz.

Dicho esto, la realidad es que hay muchos diferentes superalimentos en nuestra canasta básica y no necesitamos gastar de más comprando productos importados para tener acceso a esta categoría de alimentos.

Existen muchísimos superfoods que podemos conseguir fácilmente en México. Revisemos algunas de las categorías:

 

#1 Proteínas magras

Si bien es cierto que muchas de las proteínas magras que tenemos a nuestro alcance vienen del mar, la realidad es que también existen algunas otras como el huevo, la pechuga de pavo, la leche o el yogur griego. Por su parte, hay muchos pescados y mariscos que son muy buenos para la salud, como el callo de hacha, los ostiones, las sardinas, el salmón y el atún, entre otros.

 

#2 Granos (integrales)

Es muy importante recalcar que existe una gran diferencia en la calidad y cantidad de nutrientes que están presentes en un grano altamente procesado y uno entero. Los granos enteros mantienen la cáscara, la cual retiene muchos de los minerales, vitaminas y la fibra disponible en el grano. Algunos ejemplos de esta categoría son la cebada, las hojuelas de salvado, la avena cortada, arroz integral, trigo entero (así como su germen) y la afamada quínoa.

 

#3 Frutas y verduras

Nuestros papás y abuelos tenían razón, sin duda la categoría más extensa de superfoods proviene de las frutas y verduras. Se enfocan en distintos grupos:

 

– Las verduras de hoja o tallo color verde intenso y oscuro, como la espinaca, col de Bruselas (aunque cualquier tipo de col es muy saludable), el kale, brócoli (si encuentras el germen aún mejor), espárragos, berros, calabaza y calabacita o distintos tipos de alga. Aunque no es verde, la coliflor también entraría en este subgrupo. También cabe mencionar que el té es una hoja y es cualquiera de sus presentaciones es altamente nutritivo.

– Las moras (zarzamora, fresa, mora azul, acai), y otras frutas de colores brillantes como las cerezas, manzana, kiwi, uvas moradas, plátano, naranja, ciruela pasa.

– Otros frutos que olvidamos que pertenecen a esta familia son los jitomates, aceitunas, y aguacates.

– Diversas clases de hongos, como las setas o shiitake que a pesar de no pertenecer a las frutas ni verduras, normalmente las encontramos en el mismo lugar.

#4 Legumbres y tubérculos

Sin duda son una base importante de nuestra alimentación, incluyen los frijoles negros, lentejas, la papa horneada, el camote, y muchas de las presentaciones de la soya, desde los edamames hasta la leche.

#5 Nueces y semillas

Las nueces y semillas son un excelente complemento a nuestra alimentación, siempre que las incluyamos de manera moderada. La nuez de Castilla, de Brasil y las almendras, semillas como el girasol y la linaza, crema de cacahuate sin aditivos y en porciones moderadas el cacao. Hay que recordar que estos productos deben ser consumidos de preferencia crudos y sin aditivos que aumenten como azúcares u otras grasas.

#6 Cocción

También es importante resaltar la importancia que tiene el método de cocción para mantener íntegra la calidad de los nutrientes en los superalimentos. Por ejemplo, si tomamos la pieza más suculenta de salmón y la freímos en un aceite lleno de grasas saturadas hasta que se haga duro, ese pescado habrá perdido la mayoría de de las cualidades que hicieron de él un superalimento. Si tomamos nueces orgánicas y las freímos y recubrimos de azúcar refinada, pasan de ser un alimento altamente nutritivo a un simple dulce. Las espinacas hervidas son otro claro ejemplo, ya que al cocerse el calor destruye las vitaminas y minerales más frágiles y el agua retiene la mayoría de los demás.

 

No importa cuánto Té Kombucha, mangostán, moras de Acai o cacao en polvo comes si todo el día te alimentas de papas, cacahuates garapiñados y refrescos. La realidad es que no existe ningún sustituto para una dieta moderada, sana y balanceada, acompañada de una cantidad moderada actividad física. Ahora bien, es cierto que comer cualquiera de estos alimentos no es malo ni te va a herir, de hecho la mayoría de ellos son sanos. El problema viene cuando creemos que añadirle superalimentos a una dieta basada en comida chatarra nos va a curar de todos los males.

Autor 

Busco y comparto maneras de vivir una vida más sana. Creo en el poder de nuestra mente y nuestro cuerpo, pero también en su fragilidad; por eso soy fiel creyente en las capacidades de la medicina holística.

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Autor entrada: Pamela Saucedo

Busco y comparto maneras de vivir una vida más sana. Creo en el poder de nuestra mente y nuestro cuerpo, pero también en su fragilidad; por eso soy fiel creyente en las capacidades de la medicina holística.

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