OMS: Carnes procesadas causan cáncer

¡Tenemos muy malas noticias para los amantes de los hot dogs! La Organización Mundial de la Salud ha anunciado este lunes que las carnes curadas y procesadas como el bacon (tocino), los hot dogs, las salchichas y el jamón, causan cáncer. Y no solo eso, han adherido estas comidas al grado de sustancias cancerígenas que ya incluía al alcohol, los cigarrillos de tabaco, el asbesto y el arsénico.

¿Parece extremo para ti incluirlas junto con estas sustancias tan reconocidamente nocivas para la salud?

Pues bien, no es extremo, es real. Las carnes procesadas se han unido a este grupo maligno por su asociación directa con el cáncer de colon. De todos modos, acorde a un reporte de WHO’s International Agency for Research on Cancer, tampoco podemos decir que comer tocino es cancerígeno en la misma medida que fumar cigarrillos de tabaco, pero que lo hace, sí, puede afirmarse.

Para un individuo, el riesgo de desarrollar cáncer colo-rectal a causa del consumo de carnes procesadas parece pequeño, pero este riesgo aumenta en la medida en que más se consume, según afirmó el doctor Kurt Straif, Jefe del Programa de Monografías de la IARC. La agencia estima que una porción de 50 gramos de carne procesada consumida diariamente, incrementa el riesgo de desarrollar de cáncer de colon en un 18%. Para que tengas una orientación, 50 gramos de carne procesada pueden ser simplemente 3 fetas de tocino cocido.

Pero, eso no es todo, el reporte también vincula a las carnes rojas con el cáncer y clasifica a las carnes de ternera, de cordero y de cerdo como probables cancerígenos de segundo grado (en la misma lista en que se incluye al glifosato, un ingrediente activo en muchos herbicidas).

  •    Qué incluimos en “carnes rojas”:

Con carnes rojas nos referimos a todo tipo de carne muscular de mamíferos. Esto incluye: carne de res, ternera, carne de cerdo, cordero, caballo o cabra.

  •    Qué incluimos en “carnes procesadas”:

Dentro de este grupo se encuentran todas aquellas carnes que han sido sometidas a procesos de salazón, curación, fermentación, ahumado o cualquier otro proceso llevado a cabo para la mejora de su sabor o para aumentar el período de su conservación.

Generalmente, las carnes procesadas tienen una base de carne de res o de cerdo, pero también pueden incluirse en el grupo otras carnes rojas, carnes de ave o subproductos como la sangre.

Ejemplos: perros calientes, salchichas, jamones, carnes conservadas, carne seca, carne enlatada y preparaciones o salsas a hechas a base de carne.

Demás está decir que la industria de la carne ha sacado las garras para defenderse. Los descubrimientos, que están basados en más de 800 estudios a lo largo de los últimos 20 años, están recibiendo un aplazo por parte de los grupos que integran la industria de la carne, quienes lógicamente, argumentan que esto no es así.

Entre los argumentos, los líderes de la industria de la carne han expresado que la carne es parte primordial de una dieta balanceada y que para que los estudios que hablan de las “sustancias cancerígenas” sean tomados seriamente en cuenta, deberían expandirse para incluir que los riesgos tienen que ver con el contexto de la persona, su estilo de vida y el medioambiente en que vive.

Las acusaciones son muy vagas, ya que en los estudios sí se expresa el estilo de vida y los riesgos medioambientales, es más, han sido estudiados con exhaustividad, el contexto fue tomado en cuenta en el estudio.

Al hacer este trabajo de investigación, la IARC ha tomado en cuenta todos los datos relevantes, incluidos aquellos datos epidemiológicos que muestran una asociación positiva entre el consumo de carnes rojas y el cáncer colorectal, dejando firmes evidencias. El consumo de carne roja, además, ha sido asociado con el cáncer de páncreas y el cáncer de próstata.

De todos modos, estos datos no son completamente “novedosos” sino que finalmente han sido estudiados en conjunto montones de investigaciones para sacar una conclusión más definitiva.

Ambas, las carnes rojas y las carnes procesadas ya habían sido vinculadas al cáncer en el pasado. Es más, en el año 2013, un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Zurich habían descubierto que consumir carnes procesadas incrementaba el riesgo de morir a causa de enfermedades cardíacas y cáncer. Y no solo eso, en el año 2012, una entrevista publicada en el British Journal of Cancer, vinculó las carnes como el tocino y los hot dogs con un incremento en el riesgo del cáncer de páncreas, una enfermedad que particularmente tiene muy bajos porcentajes de supervivencia en la actualidad.

Además, y lo puede confirmar cualquier nutricionista, no es un secreto que las carnes rojas suelen tener colesterol malo y grasas, relacionadas con la diabetes y las enfermedades cardíacas.

Desafortunadamente, son muchos los países del mundo en que las carnes rojas y procesadas son parte de la dieta diaria.  Desde un pequeño percentil hasta un 100% de personas, dependiendo del país en que residan, consumen carne roja, aunque las proporciones de carnes procesadas son menores.

¿Tú con qué frecuencia consumes carnes procesadas? ¿Y carnes rojas? ¿Crees que sería muy difícil para ti reducir su consumo si sabes que es por tu salud? Cuéntanos en un comentario cuál es tu opinión.

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Busco y comparto maneras de vivir una vida más sana. Creo en el poder de nuestra mente y nuestro cuerpo, pero también en su fragilidad; por eso soy fiel creyente en las capacidades de la medicina holística.

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Autor entrada: Pamela Saucedo

Busco y comparto maneras de vivir una vida más sana. Creo en el poder de nuestra mente y nuestro cuerpo, pero también en su fragilidad; por eso soy fiel creyente en las capacidades de la medicina holística.

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