7 aditivos que hacen a las carnes frías no tan saludables

Tal vez piensas que la opción de utilizar carnes frías para tus almuerzos es fácil de preparar y buena para tu salud. De hecho, hay muchos tipos de estas carnes que se promocionan como “naturales”, “de bajo contenido en grasa” o “buenos para el corazón” pero al igual que el resto de los embutidos, estos productos están moderadamente procesados y es por ello que no son tan saludables como pensabas.

¿Cómo se hacen las carnes frías?

El proceso generalmente comienza quitando el exceso de carne de los huesos de los animales y se pican. Una vez que se ha picado la carne, se emulsiona para formar una masa blanda y se le añaden aditivos, rellenos, conservantes y aglutinantes para que obtengan esa forma cuadrada que sueles ver en los supermercados.

Debido a su proceso de fabricación, las carnes frías contienen hasta 25 tipos diferentes de aditivos químicos. Entre ellos, los más comunes son:

#1 Jarabe de maíz

Es un azúcar que se utiliza como saborizante y edulcorante para las carnes vacunas o de ave. Su ingesta excesiva está relacionada con la obesidad, con la diabetes y con los problemas cardiacos.

#2 Gelatina

La gelatina es un espesante derivado de la piel, de los huesos y de los tendones del ganado.

#3 Bromelina

La bromelina es una enzima que ablanda la carne de res o de las aves.

#4Almidón modificado

Este es un almidón que ha sido alterado químicamente para mejorar sus propiedades espesantes. La alta exposición a este producto está relacionada con erupciones en la piel, con náuseas, con dolores de cabeza y con problemas cardiacos.

#5 Glutamato monosódico

Este es un potenciador del sabor que muchos expertos consideran adictivo y que en altas concentraciones provoca efectos secundarios como dolores de cabeza, arritmia, náuseas y debilidad.

#6 Nitrito de sodio

El nitrito de sodio se usa para detener el crecimiento de ciertas bacterias y es el que le aporta el color y el sabor característico a las carnes frías, por lo que te resultará difícil hallar una compañía que no lo use. La alta exposición a este producto está relacionada con un mayor riesgo a contraer cáncer y es por ello que se aconseja a las mujeres embarazadas que no lo consuman.

#7 Emulsionante

Este producto evita la separación y por lo general es a base de lecitina o de mono glicéridos  y di glicéridos.

¿Qué puedes hacer frente a estos datos?

Sigue estos consejos si deseas continuar consumiendo carnes frías.

a) Sustitúyela por rodajas de carne fresca

Busca un sitio que venda trozos de carne o de pollo de buena calidad y córtalos en rodajas para preparar tus sándwiches. Esto te ayudará a evitar la gran cantidad de sal que contienen las carnes frías y los químicos y conservantes mencionados anteriormente.

b) Busca opciones naturales y orgánicas

Revisa las etiquetas para asegurarte de que las carnes frías son orgánicas (lo que implica que los animales NO han consumido hormonas de crecimiento ni antibióticos). Las marcas que etiquetan sus productos como “naturales” son una mejor opción ya que estos contienen menos conservantes y rellenos; sin embargo, “natural” puede tener diferentes significados, ya que no es un término regulado por la FDA (Administración de medicamentos y alimentos de los Estados Unidos) ni por otras instituciones a nivel mundial. Además debes tener en cuenta que esta palabra no significa lo mismo que “orgánico”. Incluso aunque la etiqueta de un producto contenga una lista de pocos ingredientes, como “pavo, sal, azúcar” y mencione que es natural, no tienes forma de saber de dónde proviene el pavo ni cuál es su calidad. Por lo general, las grandes marcas utilizan carne que proviene de granjas industriales, que se enfocan en los beneficios a costa de la calidad, de la limpieza y del bienestar de los animales.

c) Trata de preparar otro tipo de sándwiches

Busca opciones más saludables para rellenar tus sándwiches, como el humus o las verduras asadas. También puedes usar frijoles negros, arroz, quinoa, tofu o un buen queso.

Como verás, este almuerzo que muchos creen saludable tiene sus desventajas, sin importar si se trata de jamón crudo o de las salchichas de Bolonia, que son sumamente procesadas, todas las carnes frías contienen productos que a largo plazo pueden ser nocivos para tu salud.

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Busco y comparto maneras de vivir una vida más sana. Creo en el poder de nuestra mente y nuestro cuerpo, pero también en su fragilidad; por eso soy fiel creyente en las capacidades de la medicina holística.

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Autor entrada: Pamela Saucedo

Busco y comparto maneras de vivir una vida más sana. Creo en el poder de nuestra mente y nuestro cuerpo, pero también en su fragilidad; por eso soy fiel creyente en las capacidades de la medicina holística.

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