10 ventajas de las personas lentas y tips para ser más eficiente

Actualizado 11 de septiembre 2017

Aunque ser lento generalmente suele tener una connotación negativa, no siempre es del todo malo. Este artículo busca reivindicar a todas esas personas que se toman un poco más de tiempo para hacer las cosas y decidimos renovarlo agregándole un par de consejos para que el estrés de hacer todo tan minuciosamente se desvanezca un poco.

Te traemos las 10 ventajas de las personas lentas y un par de tips para ser un poco más eficiente.

 

#1 Te aseguras de que todo esté al cien

Las personas lentas tienden a serlo porque son más metódicas. Lo bueno es que eso no es para siempre, tu velocidad mejora cuando descubres la forma ideal de completar una tarea y lo mejor es que tus resultados siempre suelen ser óptimos.

 

#2 Esperas el momento justo

Ser lento y metódico suele entrar en el mismo paquete que ser perfeccionista. Como sabes que ciertas cosas pueden tomarte un poco más de tiempo, sueles comenzar las tareas mucho antes y de forma más organizada, la procrastinación no es lo tuyo.

 

#3 Prestas completa atención

Enfocarse en una labor a la vez te convierte en una persona mucho más productiva. Si bien, no eres la persona ideal para atender un bomberazo, sí sueles ser a quien todos eligen para tener una conversación profunda y sincera.

 

#4 Eliges tus palabras cuidadosamente

Cuando te preguntan algo tiendes a quedarte en silencio hasta que tu respuesta pase todos los filtros, lo que te evita muchísimos problemas y malos entendidos.

 

#5 Piensas más profundamente

Tal vez no seas el chistoso de la clase, pero sueles analizar tus pensamientos y tratar de siempre ir más profundo. Sueles evitar las charlas superficiales y pensar detenidamente para tomar decisiones acertadas.

 

#6 Eres bueno escuchando

Muchas personas no son buenas escuchando porque su atención no se enfoca en esa tarea, hay quienes incluso suelen pensar su respuesta antes de que el otro termine de hablar o lo interrumpen para exponer su opinión. Las personas lentas suelen esperar a que el otro termine de hablar para dar una respuesta respetando el discurso del otro.

 

#7 Consideras todas las opciones

Algunos acostumbran tacharte de indeciso, pero esto ocurre porque consideras todas las opciones posibles, lo que puede repercutir en proponer opciones más inusuales y creativas.

 

#8 Disfrutas la comida

¿Eres de los que come lento? ¡Bien por ti! Además de permitir que su estómago digiera mejor la comida, estas personas tienden a disfrutar más de ella, ya que toman más tiempo para saborear y oler. Quienes comen más lento, son más hábiles para reconocer cuando su estómago está lleno, lo cual contribuye a mantener la línea.

 

#9 Tienes mayor retención y disfrutas más las cosas

Seguramente eres de las personas que tienen una mayor retención al leer un artículo o un post en la red. Además, disfrutas mucho más una lectura o cualquier otra actividad.

 

#10 Vives el momento

¿La gente se queja de tu lentitud para caminar o conducir? No te preocupes, esa lentitud se refleja en más seguridad al andar, las personas lentas suelen sufrir menos estrés, estar más relajadas y presentes en las situaciones.

Sabemos que tomarte el tiempo que necesitas para resolver cada cosa en tu vida no es ningún pecado; sin embargo, en ocasiones ser lento puede traerte algunos conflictos con quienes te rodean, por eso te dejamos un par de tips que te ayudarán a acelerarte y ser mucho más eficiente:

 

  • Ponte límites de tiempo: Por ejemplo, si diario tienes miles de correos que contestar, trata de tardarte máximo un minuto en cada uno.

 

  • Olvida el multitasking: Algunos suelen realizar varias tareas a la vez o interrumpen lo que estaban haciendo por una tarea más reciente, sé estricto y no continúes con otra labor hasta no haber terminado la anterior.

 

  • Planea: Desde tus actividades diarias hasta la ropa que usarás al siguiente día, define todas las tareas que realizarás y escribe todo lo que necesites para llevarlas a cabo al menos con un día de anticipación.

 

  • Define horarios: una vez que tengas todas las actividades que harás al día siguiente define un momento específico para cada cosa y agéndalo, incluye también horarios para comer, dormir y ejercitarte.

 

  • Delega: aprende a confiar en los demás y a delegar responsabilidades, en ocasiones otro par de ojos pueden servirte para terminar más pronto las tareas o incluso para tener mejores resultados.

 

Esperamos que este artículo te ayude a sentir un gran orgullo por tomarte el debido tiempo para hacer las cosas y que los tips para no estancarte en modo tortuga te ayuden a sentirte un poco más tranquilo.

Si respetas tu propio ritmo, estarás más relajado y serás mucho más productivo en todas tus actividades diarias. Así que, la próxima vez que oigas a alguien decir que eres muy lento, piénsalo como un cumplido.

Comparte este artículo con alguien que también cabe en el club de los lentos, con calma y sin prisas, ¡tómate todo el tiempo que necesites para hacerlo!

Autor 

Busco y comparto maneras de vivir una vida más sana. Creo en el poder de nuestra mente y nuestro cuerpo, pero también en su fragilidad; por eso soy fiel creyente en las capacidades de la medicina holística.

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Autor entrada: Pamela Saucedo

Busco y comparto maneras de vivir una vida más sana. Creo en el poder de nuestra mente y nuestro cuerpo, pero también en su fragilidad; por eso soy fiel creyente en las capacidades de la medicina holística.

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