Incorpora un nuevo hábito cada 21 días con esta guía

Cada acción que ejecutamos es el resultado de años y años de hábitos y costumbres que en algún momento adoptamos y poco a poco formaron parte de nuestro ser. Lo ideal sería siempre adoptar hábitos saludables.

No piensas en que debes llevar la cuchara a la boca cada vez que comes. Simplemente lo haces de forma inconsciente. Tampoco piensas mucho cómo escribir tu nombre, o leer el periódico, o caminar. Das un paso, y luego otro, y luego otro mientras toda tu concentración se la dedicas a resolver el problema que te espera en el trabajo.

Es decir, las tareas más cotidianas las realizas de forma casi automática y te concentras en aquello que no forma parte de tu cotidianidad.

Hábitos buenos por hábitos malos

Sin embargo, existen acciones no tan saludables que también están arraigadas en tu mente, como caminar encorvado, fumar un cigarrillo apenas te despiertas, tomar una bebida azucarada luego de las comidas o preferir el televisor a la actividad física.

Estos hábitos que podrían resultar poco saludables se pueden corregir en 21 días con solo “reprogramar” nuestros cerebros.

Algunos científicos afirman que para reprogramar el cerebro se debe cambiar un hábito “malo” por uno “bueno”.  Por ejemplo, si para ti es una costumbre caminar de forma encorvada, al concientizarlo y corregir tu postura  todos los días y cada vez que camines, tu cerebro irá adoptando esa nueva información y al cabo de 21 días ya habrás reprogramado tu forma de caminar.

Afirmación con bases científicas

Para la psicología, la capacidad que tiene el cerebro de cambiar las conexiones y el comportamiento en respuesta a una nueva información se denomina neuroplasticidad. Además, ese nuevo aprendizaje, estimulación sensorial o disfunción a la que se enfrenta un ser humano cambia la estructura física del cerebro.

En pocas palabras, el cerebro cambia sus conexiones y apariencia física con cada aprendizaje, cambio de conducta o experiencia a la que nos enfrentemos: el cerebro se reprograma.

El cirujano Maxwell Maltz notó que los pacientes que se sometían a algún tipo de modificación corporal tardaban 21 días en acostumbrarse a su nuevo look. Lo mismo pasaba con las personas que sufrían la pérdida de algún miembro del cuerpo; luego de aproximadamente tres semanas dejaban de tener la sensación del “miembro fantasma” y asumían su nueva condición física.

Por su parte, Marco Borges, escritor del libro La Revolución de 22 días, afirma que cuanto más a menudo uno se involucra con un comportamiento específico, el cerebro crea más vías para respaldar el comportamiento.

Entonces, si tú quieres dejar de fumarte ese cigarrillo apenas te despiertas, primero debes concientizar que eso que estás haciendo no es saludable para tu cuerpo y que es un hábito que debes y quieres cambiar.

Para sustituir el hábito del cigarrillo, puedes decidir, por ejemplo, cepillarte los dientes apenas te levantas de la cama. Lo debes hacer todos los días y a la misma hora preferiblemente.

Al principio parecerá forzado, pero con constancia y fuerza de voluntad, poco a poco formará parte de tu rutina diaria. Al cabo de 21 días, ya será un nuevo hábito adoptado que habrá sustituido al anterior. Es decir, tu cerebro habrá establecido nuevos patrones.

10 hábitos de los que la mayoría quieren deshacerse:

–      nuevos_habitos Fumar cigarrillos

–       Beber alcohol

–       Acostarse muy tarde por la noche

–       Levantarse tarde

–       Ser desordenado con las pertenencias

–       Comer comida chatarra

–       Perder mucho tiempo mirando TV o series por internet

–       Estar la mayoría del día sentado

–       Postergar obligaciones y tareas

–       Ser desorganizado y olvidar citas, fechas o eventos

10 hábitos que la mayoría desean incorporar:

–    nuevos_habitos_temprano   Comer saludablemente

–       Hacer actividad física regularmente

–       Leer (o hacerlo más habitualmente)

–       Ser productivo en el trabajo

–       Organizarse con una agenda

–       Escribir un diario personal

–       Pasar mayor tiempo con sus seres queridos

–       Desconectarse del trabajo una vez terminada la jornada

–       Mantener limpia y organizada la casa

–       Levantarse temprano por las mañanas

La idea es que elijas un hábito de los que querías deshacerte y lo reemplaces por enfocarte en uno de los que deseas incorporar.

Parece muy sencillo, pero a la hora de ejecutarlo quizás no lo sea. ¿Por qué?

Pues porque nuestros hábitos y costumbres son creadas desde nuestra niñez y reforzadas por nuestro entorno día tras día.

Además, a nuestros cerebros les gusta la costumbre. Una vez que han aprendido y adoptado algo, les cuesta mucho trabajo reemplazarlo por otra cosa hasta borrarlo.

Entonces, ¿cuál es la clave del éxito?

El verdadero reto no es decidir cuál hábito vas a cambiar y cuál será el nuevo que adoptarás. Tampoco lo es el decidir qué día comenzar y a qué hora hacerlo. El verdadero reto consiste en ser perseverante y cumplir con los 21 días seguidos, sin trampa y sin días de descanso. Esfuerzo es la clave.

¿Estás listo para guiarte a ti mismo en este camino hacia los buenos hábitos y la vida saludable? ¿Qué hábitos te gustaría cambiar? Con constancia y fuerza de voluntad, lo podrás lograr.

 

Autor 

Busco y comparto maneras de vivir una vida más sana. Creo en el poder de nuestra mente y nuestro cuerpo, pero también en su fragilidad; por eso soy fiel creyente en las capacidades de la medicina holística.

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Autor entrada: Pamela Saucedo

Busco y comparto maneras de vivir una vida más sana. Creo en el poder de nuestra mente y nuestro cuerpo, pero también en su fragilidad; por eso soy fiel creyente en las capacidades de la medicina holística.

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