Tai Chi: aprender a pelear… contra ti mismo

¿Aprender a pelear para curar el estrés? Suena difícil pensar que una actividad normalmente vinculada a la violencia pueda también estar ligada a un estado de paz. Pero es cierto: el Tai Chi puede ayudarte a combatir lo peor de ti mismo… incluido el estrés.

 

Guerra para la paz

La violencia trae más violencia: sí. Pero entender a las artes marciales como una forma de violencia es el primer gran error de percepciones que tenemos no sólo sobre este tema en particular, sino sobre casi todo lo que no conocemos.

Conocido también como Shadow Boxing (boxeo de sombras), el Tai Chi es una de las artes marciales más populares que han sobrevivido a la modernidad. Con sus orígenes en la antigua China, por allá de 1670, su nombre está relacionado con la idea de que en todo cambio hay dos puntos contrarios que se encuentran: el Tai Chi es, en esencia, la causa de todos los opuestos que hay en toda la realidad.

 

Filosofía del Taoísmo

Sus principios básicos están basados en la filosofía china del Taoísmo, que tiene como objetivo fundamental potenciar el balance natural en todas las cosas: de nuevo, encontrar el equilibrio entre los contrarios que componen a las cosas.

Algunos ubican el origen estético de esta práctica con la leyenda china que cuenta cómo un monje quedó profundamente inspirado y conmovido después de ver a una grulla peleando contra una víbora: esa última se valía de movimientos contundentes y controlados, pero sutiles a la vista, para esquivar el ataque del ave. Claramente, la víbora no usaba su fuerza contra la grulla: se trataba sólo de un ser vivo usando su propio cuerpo y fuerza para librar una batalla de la que dependía su vida.

En el Tai Chi, quien lo practica debe buscar convertirse en ese reptil que, por medio del movimiento, vence a su enemigo. Y en este caso, el enemigo es uno mismo.

 

Cómo saber si necesitas vencer al estrés

Ya lejos de su dimensión espiritual, el Tai Chi es practicado en todo el mundo también como un ejercicio de bajo impacto en el que, por medio de la concentración en movimientos lentos y controlados, y guiado por la respiración, el cuerpo encuentra un punto de equilibrio físico. No hay competencias, no hay ‘contrincante’: esta arte marcial está basada en el encuentro con la paz propia.

Sí… suena a yoga. Y en realidad podría ser fácilmente mal comparado en cuanto a técnicas y objetivos que persiguen, pero la realidad es que el Tai Chi no está centrado en la meditación por sí misma, sino en la plena conciencia del movimiento corporal. De hecho, para muchos es concebido como una especie de “meditación en movimiento”.

Existen señales de salud física y emocional que pueden ser interpretadas como una alerta de que el cuerpo necesita atención, y que pueden ser fácil y efectivamente controladas por medio del Tai Chi:

  • Baja condición física
  • Depresión, estrés y ansiedad
  • Niveles bajos de energía
  • Poca flexibilidad y movimientos poco ágiles
  • Debilidad muscular
  • Baja capacidad aeróbica (respiratoria)
  • Insomnio
  • Dolor en articulaciones

Los beneficios más importantes de practicar Tai Chi están directamente relacionados con las cinco cualidades esenciales de este arte marcial:

  1. Lentitud: desarrolla conciencia y sentido de alerta
  2. Iluminación: para ser consciente de los movimientos propios
  3. Equilibrio: Para evitar que el cuerpo se tense
  4. Calma: permite que en los movimientos haya continuidad
  5. Claridad: ayuda a escuchar y concentrarte en tu mente y pensamiento

Por la naturaleza de los movimientos que implica su práctica, el Tai Chi ha sido considerado como una de las mejores opciones para tratar de forma complementaria estos padecimientos. Además, hay otros beneficios físicos relacionados con la composición fisionómica humana:

  • En una hora de Tai Chi el cuerpo quema en promedio 270 calorías: eso es el equivalente a una caminata de 4 km.
  • El Tai Chi es una de las pocas prácticas físicas en las que se trabajan absolutamente todos los músculos del cuerpo.

 

Tai Chi: quién debería intentarlo

En general, cualquier persona a cualquier edad puede practicar Tai Chi. De hecho, es común y recomendado que adultos mayores recurran a estas técnicas para contrarrestar los efectos físicos del envejecimiento. Este ejercicio está recomendado para cualquiera que quiera mejorar su condición física con ejercicios de bajo impacto. Sin embargo, se recomienda que ciertas personas acudan a un médico antes de hacer esta y cualquier otra actividad que requiera aumento del esfuerzo físico:

  • Mujeres embarazadas
  • Personas con problemas diagnosticados en articulaciones
  • Personas con fracturas o fisuras
  • Personas con osteoporosis o hernias

 

Aunque no se necesita equipamiento especial para hacerlo, lo más recomendable para empezar con Tai Chi -y con cualquier actividad física- es buscar a un experto en el tema. A pesar de estar basado en movimientos relativamente simples, para poder experimentar al máximo los beneficios de este arte marcial es necesario lograr conectar correctamente con la respiración y, por supuesto, cuidar al cuerpo en cada estiramiento y contracción.

Autor 

Busco y comparto maneras de vivir una vida más sana. Creo en el poder de nuestra mente y nuestro cuerpo, pero también en su fragilidad; por eso soy fiel creyente en las capacidades de la medicina holística.

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Autor entrada: Pamela Saucedo

Busco y comparto maneras de vivir una vida más sana. Creo en el poder de nuestra mente y nuestro cuerpo, pero también en su fragilidad; por eso soy fiel creyente en las capacidades de la medicina holística.

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