3 tips saludables para mejorar en tu día a día

En los últimos años millones de personas en todo el mundo han empezado a adoptar un estilo de vida más saludable a través de actividad física consecuente, control y cuidado de sus hábitos alimenticios y de hidratación y esto ha generado una constante propagación y descubrimiento de tips y pequeñas prácticas que son útiles para tener un organismo más saludable. Sin embargo, aún es común saber de personas que se alimentan de forma desordenada, ignorando que podrían usar muchos alimentos a su alcance para el beneficio de su salud.

Un ejemplo común puede ser el desconocimiento popular de los distintos tipos de carbohidratos en los alimentos y el impacto de estos en nuestro organismo.

Te presentamos tips que están a tu alcance y te ayudarán a reducir la ansiedad y fatiga:

1# Comienza tu día hidratándote y desintoxicándote: Parte de lo que identificamos como cansancio al despertar es mala hidratación y estados de alta intoxicación proveniente de nuestra dieta diatria y ponerle fin a esto es tan fácil como tomarnos un vaso de agua natural con un chorrito de limón en ayunas. ¿Limón?, sí, ya que este pequeño y económico fruto cítrico nos nos desintoxica y equilibra de formas sorprendentes:

– Depura nuestro organismo: Al beber un vaso de agua con limón en ayunas, nuestro cuerpo sufre un estado de desintoxicación sorprendente proveniente de alimentos o contaminación, que a largo plazo suelen causar el deterioro de los órganos y producir enfermedades.

– Mejora el proceso digestivo: Ingerir diariamente agua con limón en las mañanas mejora la digestión, previene el estreñimiento y alivia los trastornos estomacales como acidez, flatulencias y gases.

– Equilibra nuestro PH: Por su alto contenido cítrico, el limón es el mejor aliado para equilibrar el PH del cuerpo tras el daño regular que producen los alimentos refinados, azúcares y aditivos, que regularmente acidifican el cuerpo y lo hacen más propenso a enfermarse.

Adicionalmente: Potencia estos beneficios con una hidratación que ronde los 2 litros diarios de agua, preferiblemente en temperatura fresca o ambiente.

2# Para menor ansiedad, come mejor: Los estados de ansiedad con los que habitualmente lidiamos están profundamente ligados a nuestros hábitos alimenticios, rutinas de hidratación y la cantidad de tiempo que invertimos en darle actividad física a nuestro cuerpo.

Pero aunque suene complicado y usualmente pensemos que nuestro poco tiempo libre no nos permite tener el estilo de vida saludable que deseamos, la verdad es que buena parte de lo que le sucede a nuestro organismo tiene su origen en los tipos y cantidades de alimentos que ingerimos. Es por eso, que para comer menos no necesariamente debemos adoptar una dieta que nos haga reducir drásticamente nuestra ingesta calórica sino cambiar la forma en que consumimos alimentos, las cantidades y horarios.

Por ejemplo, la colación de media tarde suele ser la excusa perfecta para agarrar un paquete de galletas o cualquier postre que en vez de satisfacernos terminará por generarnos más ansiedad, la cual interpretamos como hambre y pretenderemos calmar comiendo más “alimentos” de igual índole. Estas conductas son una terrible espiral de autodestrucción.

En vez de esas deliciosamente dañinas galletas, pastel o donas, ingerir frutos secos (almendras o maní), frutos como la manzana o quesos bajos en grasa es la solución para calmar esa falta de energía que te ataca por las tardes y que aprovechamos para dañar a nuestro organismo con azúcares refinados y carbohidratos.

¿La diferencia?, fácil: Al cambiar postres por frutos secos, frutas o quesos y proteínas bajas en grasas tu cuerpo se nutrirá de proteína, carbohidratos naturales y grasas saludables y tus estados de ansiedad y fatiga disminuirán drásticamente con el paso de los días.

Así que además de estos tips, te recomendamos acudir con una nutriologa o nutriologo para que te diseñe un plan alimenticio ajustado a tus necesidades y rutina diaria.

3# Bebe un café y toma una siesta para recargar tu energía: Aunque es ampliamente conocido el efecto activador de la cafeína en nuestro organismo y sea de dominio público que ésta puede inhibir nuestro sueño, científicos Japoneses han determinado que consumir café antes de nuestra siesta diaria ayuda a nuestro organismo a sacar el mayor provecho de ella y descansar más.

Específicamente, el estudio recomienda consumir 200 miligramos (el equivalente a dos tazas pequeñas o una mediana) e inmediatamente disponernos a dormir por 20 minutos. ¿y por qué 20 minutos?, pues porque ese es el tiempo que la cafeína toma en surtir efecto y limpiar nuestro cerebro de una molécula llamada Adenosina, lo cual maximiza nuestros estados de alerta. La adenosina es una sustancia ampliamente relacionada al estado de alerta y a la capacidad de actividad y, mientras más altos sean sus niveles, más fatigados estaremos. Las siestas sirven para limpiarnos de la adenosina y, combinadas con cafeína (un inhibidor de la adenosina), más se disminuyen los efectos fatídicos mientras se potencian los de la siesta.

Con estas tres prácticas básicas tu día a día será más llevadero ya que te encontrarás mucho menos lleno de toxinas, más hidratado y mejor alimentado.

Y si quieres mejorar los resultados, complementa tu hábitos alimenticios con pequeñas rutinas de ejercicios. ¡Éxito en ello!

Autor 

Busco y comparto maneras de vivir una vida más sana. Creo en el poder de nuestra mente y nuestro cuerpo, pero también en su fragilidad; por eso soy fiel creyente en las capacidades de la medicina holística.

ComparteShare on Facebook1Tweet about this on TwitterShare on Google+0Share on Reddit0

Autor entrada: Pamela Saucedo

Busco y comparto maneras de vivir una vida más sana. Creo en el poder de nuestra mente y nuestro cuerpo, pero también en su fragilidad; por eso soy fiel creyente en las capacidades de la medicina holística.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *