Los “villanos” de la comida: sal, azúcar y grasa. ¿Qué tan malos son realmente?

Existen miles de artículos e investigaciones que nos cuentan las grandes desventajas de consumir sal, azúcar y grasa, la gran mayoría sataniza estos productos e incluso llegan a catalogarlos como los grandes villanos de la comida y de una dieta saludable, pero… ¿Realmente son tan malos como nos han hecho creer?

A decir verdad, ninguno de ellos puede catalogarse como totalmente negativo para la salud, de hecho, los tres son necesarios para el correcto funcionamiento del cuerpo humano; sin embargo, es cierto que el consumo excesivo de cualquiera de ellos –como pasa con casi todo en la vida-­ puede causar diversos problemas en nuestra salud.

Para disipar los mitos alrededor de éstos mal llamados villanos: la sal, el azúcar y la grasa, te diremos las ventajas y desventajas de cada uno para que dejes de sentir culpa cada vez que tengas un pequeño antojo.

 

Sal

La sal es rica en sodio, necesario para proteger las células del cuerpo, regular el equilibrio hídrico, el metabolismo y la circulación de la sangre.

El cuerpo depende de este mineral para cumplir funciones básicas que incluyen la transmisión de impulsos nerviosos y la presión arterial.

Lo recomendable es mantener un consumo de entre 3 y 6 gramos de sal por día, ya que su abuso puede aumentar el riesgo de problemas como:

  •      Insuficiencia cardíaca o infartos
  •      Dificultar la función de los riñones
  •      Retener líquidos
  •      Derrame cerebral

 

Si deseas disminuir tu ingesta de sal puedes empezar por no comer productos ya preparados, al cocinarlos tú estarás más consciente de la cantidad de sal que utilizas. También puedes probar ponerle sal a la comida una vez que esté lista o intentar sustitutos naturales como:

– Hierbas aromáticas: albahaca, comino, laurel, tomillo, orégano, perejil, mejorana o pimienta

Cebolla, ajo, cebollín, mostaza, jugo de limón o salsa de soya

Además, puedes incrementar la cantidad de agua que tomas todos los días, ya que permite que la sal se diluya más rápido en tu sangre. Mantenerte hidratado es una gran forma de controlar la cantidad de esta sustancia en tu cuerpo.

 

Azúcar

El azúcar es un carbohidrato al igual que el almidón y es necesaria para el correcto funcionamiento del cuerpo. Representa su principal fuente de energía ya que nuestro cerebro funciona a base de glucosa.

Contiene vitamina A, B1 y B2 que además de intervenir en el metabolismo energético, ayudan a la salud del cabello, piel y uñas. Además, el azúcar funciona como antioxidante e incrementa la irrigación sanguínea.

El problema es que generalmente consumimos la mayor cantidad de azúcar a través de endulzantes artificiales (dextrosa, fructosa, glucosa, sacarosa) que se encuentran en productos como refrescos y jugos de frutas; los cuales otorgan al cuerpo azúcar en exceso que puede ocasionar diversos problemas como:

 

  •      Deterioro de los dientes
  •      Aumento del apetito
  •      Sobrepeso y obesidad
  •      Diabetes
  •      Hipertensión arterial
  •      Malnutrición
  •      Gota

 

La Organización Mundial de la Salud recomienda mantener el consumo de azúcar en adultos no mayor a los 60 gramos por día.

Para reducir tu consumo de azúcar, puedes optar por elegir frutas naturales en lugar de frutas enlatadas o mermeladas del súper. También puedes elegir cacao en polvo en lugar de leche con chocolate ya preparada.

El yogurt casero preparado con frutas naturales siempre será una mejor opción que elegir el que venden en las tiendas.

 

Grasas

Los ácidos grasos brindan energía a todas las partes del cuerpo, además de servir para regular su temperatura; sin embargo, la clave para obtener los beneficios de esta sustancia es saber diferenciar entre grasas saturadas e insaturadas.

Generalmente obtenemos una mayor cantidad de grasa saturada a diario a través de productos como manteca, margarina y aceites pero, también pueden localizarse en carnes o productos lácteos.

Las grasas saturadas pueden perjudicar órganos como el hígado, ya que promueve el almacenamiento en sus células, lo que puede derivar en una esteatosis hepática, o hígado graso e incluso en cirrosis hepática. Su abuso también está asociado con enfermedades cardiovasculares.

Por otro lado, los ácidos grasos insaturados benefician al cuerpo reduce las probabilidades de desarrollar sobrepeso y el riesgo de contraer enfermedades cardiovasculares, enfermedades del corazón, diabetes y presión arterial alta.

Se recomienda ingerir entre 60 y 80 gramos de grasas insaturadas al día y puedes encontrarlas en los siguientes productos:

Frutos secos y grasos: aceitunas, almendras, nueces avellanas, aguacate y cacahuates.

– Carne y pescado: carne magra, pavo, atún, caballa, pez espada y sardina

– Aceites: aceite de oliva, aceite de soja, aceite de girasol

 

La sal, el azúcar y la grasa son elementos indispensables en nuestra dieta, pero si quieres aprovechar en su totalidad las propiedades de cada uno en beneficio de tu cuerpo, no olvides consumirlos siempre con moderación.

Autor 

Busco y comparto maneras de vivir una vida más sana. Creo en el poder de nuestra mente y nuestro cuerpo, pero también en su fragilidad; por eso soy fiel creyente en las capacidades de la medicina holística.

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Autor entrada: Pamela Saucedo

Busco y comparto maneras de vivir una vida más sana. Creo en el poder de nuestra mente y nuestro cuerpo, pero también en su fragilidad; por eso soy fiel creyente en las capacidades de la medicina holística.

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