Cómo preparar tus propias esencias aromáticas

Actualizado 21 de julio de 2017

Las esencias aromáticas sirven para mucho más que ambientar tu hogar y con cada aroma puedes obtener un beneficio diferente, por eso nos dimos a la tarea de actualizar este artículo para que puedas sacarle un mayor provecho a tus esencias:

  •      Relajación: lavanda, azahar, vainilla, pino
  •      Concentración: romero, laurel, limón, canela
  •      Combatir el cansancio: bergamota, geranio, mejorana, jazmín
  •      Disminuir la tensión y el estrés: romero, albahaca, tomillo y menta
  •      Equilibrar la mente: mandarina, naranja, limón, coco.

Poseen también otras propiedades capaces de mejorar funciones y procesos orgánicos como la circulación, la digestión y la respiración.

Los procedimientos sintéticos para fabricar esencias aromáticas utilizan sustancias como fijadores y disolventes que pueden tener efectos tóxicos o alergénicos en el cuerpo humano, así que te daremos dos recetas para elaborar tus propias esencias caseras libres de contaminantes.

1) Tipo de esencia

El primer paso consiste en determinar qué tipo de esencias queremos hacer. Las esencias están hechas a base de material orgánico, principalmente vegetales. Así que  trataremos de elaborar las esencias con hierbas, frutas, etc. de nuestro propio huerto o cultivo; en su defecto, podemos adquirirlas en un lugar donde nos garanticen que estos vegetales son cien por ciento orgánicos y libres de tóxicos (agroquímicos como pesticidas, fertilizantes químicos y similares).

2) Preparación de los espacios

El siguiente paso será preparar todo para la deshidratación del material orgánico. Si vamos a hacer esencias de base aceitosa o acuosa da igual: lo importante es que las dejes secar en un lugar tranquilo, fresco y alejado de la luz solar para obtener mejores resultados. Una vez que tengamos seco nuestro material lo dejaremos reposar dentro de frascos oscuros de vidrio completamente secos. Si no cuentas con frascos de este tipo, puedes envolver cualquier otro con telas o papel oscuro. Los contenedores de porcelana también son adecuados. Hay que descartar frascos o contenedores enlozados, de metal o plástico (éste último porque retiene humedad).

Es importante que el sitio donde sequemos nuestro material y donde dejemos las esencias hasta que finalmente las usemos tenga temperatura y humedad constantes, además de estar lejos de toda fuente de contaminación (químicos de uso casero, humo, hollín, etc). Cumpliendo estos requisitos podemos pasar a la siguiente fase.

3) Lavado y deshidratación de los materiales

Después de elegir las plantas que utilizaremos para la elaboración de las esencias (raíces, hojas, cortezas, flores, frutos), debemos lavarlas perfectamente bien, descartando cualquier parte marchita o atacada por insectos (generalmente se reconoce el ataque por un tono amarillento en las hojas). Luego las dejaremos secar nuevamente sobre un mármol, tabla de madera, plástico o colgadas. A partir de que el material se haya secado, podremos empezar la elaboración del aceite aromático esencial.

4) Elaboración de esencia aromática a base de aceite

Colocamos las plantas deshidratadas en un contenedor o frasco pequeño llenando dos terceras partes con aceite de almendras, jojoba o de oliva, el aceite debe cubrir por completo el material seleccionado y cerramos perfectamente.

El frasco debe permanecer completamente cerrado por un mes. De ser posible que lo tengamos por más tiempo, el efecto será mucho más intenso, ya que las propiedades del vegetal se trasladarán al aceite con mayor efectividad.

5) Elaboración de esencia aromática a base de agua

Calculamos cinco tazas de agua por cada taza de elemento seco.

Hervimos a fuego lento y con el recipiente tapado hasta que el líquido se reduzca a la mitad. Dejamos reposar fuera del fuego por quince minutos.

Colocamos un recipiente y encima un pedazo de tela (la manta de cielo es ideal) para realizar el colado del agua caliente (descarta coladores de metal). Al entibiarse el agua, pasamos el líquido a un recipiente de vidrio o loza, perfectamente tapado. Lo llevamos al refrigerador para enfriarlo por un par de horas.

El tiempo máximo hasta que la esencia comience a perder sus propiedades es de un mes.

Los dos tipos de esencia que te ayudamos a preparar se pueden diluir en aceite para masajes o cremas, también puedes colocarlos en un difusor aromático e incluso usarlos con un aromatizador para rociar algún espacio de tu casa o añadirlo a algún producto de limpieza como jabones o desinfectantes para hacer tu hogar aún más acogedor.

Ahora que ya sabes cómo realizar tus propias esencias aromáticas acércate a la herbología para saber más sobre las propiedades de plantas y hierbas que vayas a utilizar.

Autor 

Busco y comparto maneras de vivir una vida más sana. Creo en el poder de nuestra mente y nuestro cuerpo, pero también en su fragilidad; por eso soy fiel creyente en las capacidades de la medicina holística.

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Autor entrada: Pamela Saucedo

Busco y comparto maneras de vivir una vida más sana. Creo en el poder de nuestra mente y nuestro cuerpo, pero también en su fragilidad; por eso soy fiel creyente en las capacidades de la medicina holística.

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