¿Son los fuegos artificiales una amenaza para tu salud?

Quizás una de las cosas más emocionantes durante las épocas decembrinas es la pirotecnia, y es que se hace casi hipnótico ver el cielo iluminado de colores mientras celebramos la llegada de la Navidad. Es un espectáculo simplemente hermoso, pero, ¿a qué costo? Dicen que el que juega con fuego tarde o temprano se quema y en este caso no solo puede ser literal, sino que además se ha determinado que los fuegos artificiales son una amenaza para tu salud, principalmente en el sistema respiratorio y el oído. Sigue leyendo para descubrir con nosotros por qué sucede esto y cómo evitar sus terribles consecuencias en estas fiestas.

La contaminación en del cuerpo

fuegos_artificiales_¿Sufres de asma? Entonces probablemente ya te hayas dado cuenta hace mucho tiempo del daño que hacen los cohetes a tus pulmones, especialmente en festividades como esta donde es fácil encontrar pirotecnia por doquier. Las personas con un sistema respiratorio muy sensible, que son alérgicas, asmáticas o inmunológicamente vulnerables, tienden a sufrir molestos ataques durante este tipo de espectáculos. Una persona normal puede experimentar irritación de nariz, garganta y ojos, pero los afectados suelen además sentir un sofoco para nada agradable.

La verdad es que la población promedio de una ciudad se encuentra expuesta a miles de factores que alteran y contaminan la atmósfera local: desperdicios industriales, smog, humo proveniente de chimeneas, químicos, cigarrillos, etc. Nuestro cuerpo se ha adaptado a respirar este aire sin presentar mayor problema a corto plazo, sin embargo, cuando llega una festividad y se encienden los cohetes a tal magnitud, la situación ciertamente empeora. El residuo procedente de esta combustión en particular no es igual a los demás, y ahora entenderás el por qué.

¿Cómo los cohetes dañan tus pulmones?

Antes que nada se hace necesario entender cómo funcionan los fuegos artificiales, ya que este proceso es un factor clave en la posterior contaminación de la atmósfera y, consecuentemente, de tus pulmones. Para lograr el efecto brillante o, mejor dicho, incandescente que tanto nos fascina ver en el cielo nocturno, es necesario que además de la ya conocida pólvora se agreguen distintas partículas de metal que son las que lograrán reflejar la luz y el color para el efecto visual que todos conocemos.

El problema reside en que estas sustancias, que pueden medir tan poco como una micra, fácilmente son inhaladas por el espectador no solo durante el tiempo en que se enciende la pirotecnia, ni unas horas después, sino hasta por días posteriores al evento.

Se han realizado estudios durante fiestas alrededor del mundo y todos confirman lo mismo: luego de los grandes espectáculos de este tipo, los niveles de plomo, cobre, estroncio, potasio y magnesio se disparan en el aire circundante. Las cantidades de otras sustancias como aluminio, titanio, bario, antimonio, óxido nitroso y dióxido sulfúrico también crecen exponencialmente luego de los actos.

Un enemigo poco silencioso

Como comprenderás, esto solo significa una cosa y es que estás llevando a tus pulmones cualquier tipo de metales tóxicos, algo que definitivamente puede causar corrosión y muchos otros daños que, aunque quizás no veas inmediatamente si estás en buen estado físico, probablemente afecten tu salud tarde o temprano.

Aunado a esto, durante los fuegos artificiales típicos en estas épocas es normal sentirse abrumado ante el intenso ruido. Después de una ensordecedora sesión es posible que quedes con la duda de si esto dañará de alguna forma tu sistema auditivo, y la verdad es que sí. Te explicamos cómo:

– Las vibraciones de la onda sonora proveniente del estallido tiene el potencial de causar daño permanente a las delicadas células ciliadas del oído interno.

– La explosión de los fuegos artificiales puede alcanzar entre 150 y 175 decibeles, cuando lo más sano según la Organización Mundial de Salud son 140 para los adultos y 120 para los niños.

– El oído de los infantes es más delicado, por lo que todos los sonidos que escuchamos normalmente pudieran ser hasta 20 decibeles más altos para un niño.

– Algunas consecuencias normales después de una gran sesión de cohetes son zumbido en los oídos, leve pérdida de la audición por menos de 24 horas, o en casos más extremos, pérdida de la audición permanente y perforación del tímpano en muy raras ocasiones.

Soluciones para combatir los efectos

Finalmente, no olvides que aunque estos posibles daños son bastante reales, siempre hay forma de evitarlos. Únete a un espectáculo de cohetes en un solo sitio en vez de encenderlos en las inmediaciones del hogar, donde es más probable que se acumulen residuos. Mantén una distancia prudente donde no afecten tanto los ruidos, sobre todo si te encuentras con niños, y no olvides prestar atención a la dirección del viento para que el humo se vaya a las áreas menos pobladas posibles.

Aunque los fuegos artificiales pueden ser una amenaza para tu salud, no estará mal salir a admirarlos en épocas festivas como estas, mientras lo hagas desde una distancia mucho más prudente. ¿Has tenido malas experiencias con los residuos de estos artefactos? Déjanos tus comentarios y si te ha gustado este artículo no dudes en compartirlo.

Autor 

Busco y comparto maneras de vivir una vida más sana. Creo en el poder de nuestra mente y nuestro cuerpo, pero también en su fragilidad; por eso soy fiel creyente en las capacidades de la medicina holística.

ComparteShare on Facebook4Tweet about this on TwitterShare on Google+0Share on Reddit0

Autor entrada: Pamela Saucedo

Busco y comparto maneras de vivir una vida más sana. Creo en el poder de nuestra mente y nuestro cuerpo, pero también en su fragilidad; por eso soy fiel creyente en las capacidades de la medicina holística.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *