Tres formas naturales de combatir la escoliosis

Literalmente significa ‘torcido’, y quienes la padecen saben a lo que su nombre se refiere. La escoliosis es un padecimiento sumamente común que provoca una curvatura anormal en la columna vertebral y que, más allá de la postura, afecta la calidad de miles de personas en todo el mundo. ¿Quieres combatir el dolor y las complicaciones de la escoliosis? Intenta con estas opciones naturales.

 

Espaldas en S, espaldas en C

Escoliosis es el nombre de la condición que provoca torceduras crónicas en la columna y que, de no tratarse adecuadamente, puede derivar en complicaciones severas que afecten por completo la vida de las personas.

La característica principal de este padecimiento es la formación de curvaturas anormales que hacen que la columna dé la impresión de formar una S o una C, según su nivel de desarrollo.

Esta condición puede afectar a cualquier persona y a cualquier edad. Según su origen, se clasifica en tres tipos:

  • Idiopática: cuando es de origen desconocido
  • Congénita: cuando es causada por defectos genéticos
  • Neuromuscular: cuando es producto de otro padecimiento

Y según el tipo de deformación de la columna vertebral, se clasifica en:

  • Estructural: curvatura permanente
  • No estructural: curvatura temporal

 

La mejor forma de diagnosticar la escoliosis es por medio del análisis de radiografías pedidas específicamente para medir el nivel de desviación de las vértebras y discos de la columna. Sin embargo, hay síntomas que pueden dar pistas de la deformación crónica por escoliosis:

  • Hombros o cadera desalineada (inclinada hacia un lado)
  • Tamaño desigual de las piernas
  • Desviación del cuello hacia el frente o hacia un lado
  • Omóplato prominente y asimétrico
  • Dolor en los hombros o cuello
  • Hormigueo en extremidades
  • Falla o ausencia de reflejos

 

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Su tratamiento convencional puede cambiar según la edad de cada paciente y el nivel de gravedad de cada caso. Normalmente, los métodos más comunes para contrarrestar sus efectos son:

  • Uso de corsés ortopédicos
  • Fisioterapia / Quiropráctica
  • Estimulación eléctrica
  • Ejercicio
  • Cirugía

 

Aunque son pocos casos los que llegan a cirugía, la realidad es que este padecimiento es tomado a menos, subestimado. Por lo que la mayoría de quienes lo padecen muchas veces ni siquiera lo saben; y, cuando lo saben, no hacen mucho por contrarrestar la deformación crónica.

Por eso, hoy te damos tres formas fáciles de combatir y prevenir los daños causados por la escoliosis:

 

#1 Qué comer

Si la escoliosis afecta a los huesos, lo que necesitas es fortalecer los huesos. Para ello, es importante que ingieras alimentos ricos en Calcio y Vitaminas D y E. Puedes obtenerlos fácilmente de:

  • Leche de Soya
  • Cebolla
  • Pescado y moluscos
  • Germen de trigo
  • Kiwi y mango
  • Lácteos (yogurt, leche, quesos)

Todos los necesitamos, pero si tienes escoliosis estos alimentos podrían marcar la diferencia entre el padecimiento controlado y contrarrestado, o una deformación vertebral acelerada.

 

#2 Cómo moverte

Cualquier movimiento controlado de bajo impacto puede ayudar al estiramiento, alineación y fortalecimiento de la columna. Los mejores ejercicios para las personas que padecen escoliosis son:

Es importante que, en el caso de practicar Yoga, se eviten las posturas que impliquen doblarse hacia atrás y levantarse sobre el estómago, así como las que requieran demasiada presión sobre las vértebras, pues se trata de extensiones máximas que podrían llevar al paciente a una contractura derivada de la desalineación natural causada por su condición.

Por otro lado, en cuanto a actividades de desgaste cardiovascular, NO se recomienda a los pacientes de escoliosis que corran, pues el impacto en las rodillas y cadera pueden acentuar las desviaciones de la columna.

#3 Prácticas alternativas

Acupuntura

En 2009, The Journal of alternative Complementary Medicine publicó un estudio en el que se asoció a la acupuntura con la rehabilitación de pacientes con escoliosis en tan solo dos años de terapia constante. Básicamente, las terapias consistieron en tres puntos:

  • Disminuir el dolor
  • Fortalecer las zonas debilitadas por la escoliosis
  • Mezclar la acupuntura con movimientos que pusieran en movimiento a las zonas débiles de la columna

 

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Quiropráctica

En cuanto a la quiropráctica, los tratamientos suelen enfocarse en:

  • Disminuir la tensión muscular (combate las contracturas causadas por la escoliosis)
  • Corregir el sistema musculoesquelético: esto obliga a la columna a alinearse junto con el movimiento natural de los músculos y huesos.

Como siempre, es importante consultar a un médico. Sin embargo, es indispensable que quienes padecen escoliosis sepan que hay alternativas naturales para combatirla y contrarrestar los daños que causa, y que su calidad de vida no tiene por qué verse condicionada por aparatos ortopédicos, medicamentos o cirugías delicadas que pueden marcar de forma definitiva su calidad de vida. Pero, sobre todo, que nadie tiene por qué vivir siempre con dolor.

Autor entrada: Pamela Saucedo

Busco y comparto maneras de vivir una vida más sana. Creo en el poder de nuestra mente y nuestro cuerpo, pero también en su fragilidad; por eso soy fiel creyente en las capacidades de la medicina holística.

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