6 consejos para dejar de comer por ansiedad

Uno de los propósitos recurrentes en muchas personas para este 2018 probablemente tiene que ver con ser más saludable y comer mejor, pero existe un problema que muchas personas enfrentan para lograr cumplir ese objetivo, mezclar las emociones a la hora de comer.

Claro que comer es una de las cosas más increíbles que como seres humanos podemos hacer, pero el problema no es que nos encanten esos manjares, sino relacionarlos con emociones que van más allá de satisfacer nuestra saciedad.

¿Dónde comienza el problema?

El problema empieza cuando comenzamos a relacionar los alimentos que consumimos con satisfacer conflictos personales de angustia, depresión e incluso aburrimiento, la comida se convierte en un alivio momentáneo de nuestras emociones y preocupaciones que sólo disminuye por breves instantes las molestias en nuestra vida.

Aunque puede ser una forma bastante agradable de calmarnos, esto durará muy poco, e incluso puede generar cuestiones mucho más graves que actualmente afectan a muchas personas en el mundo, el sobrepeso y la obesidad.

Ansiedad más estrés igual a comer

Imagina que tuviste un día bastante pesado en el trabajo con bomberazos por doquier. Cuando por fin acaba el día llegas a tu casa, abres el refrigerador y comienzas a comer desesperadamente todo lo que encuentras, al final caes rendido en tu cama.

Comer es una forma de mitigar los problemas de estrés y ansiedad que generamos a diario, pero no debemos atacar a la comida en sí, sino los problemas o situaciones que nos llevan a generar todo ese estrés.

En el caso anterior, lo ideal sería atender el origen del problema, desarrollar nuevas formas de gestionar el trabajo, organizarnos de diferente manera o tener una charla con nuestro equipo para que podamos equilibrar mejor el ritmo de trabajo. También servirá mucho más utilizar métodos diferentes para resolver nuestros conflictos, que engullir grandes cantidades de alimento:

  • Intentar tomar un baño relajante
  • Escuchar música que nos encante
  • Ver una serie o película que nos fascine
  • Tomar un té o infusión relajante

Si crees que dejar de comer por ansiedad no es tan sencillo como parece, estás en lo correcto, pero no te desanimes, te daremos algunos consejos para que el próximo año puedas entrarle de lleno a este propósito.

#1 Asegúrate de querer cambiar

El primer paso para transformar cualquier hábito es estar completamente seguros de que deseamos cambiar y estar conscientes de que no será sencillo. Si no tenemos la firme intención de querer transformarnos será mucho más fácil tener recaídas y terminar por abandonar nuestro objetivo.

#2 Escucha a tu cuerpo

Absolutamente todas las personas que comen por ansiedad sean o no conscientes de ello, están teniendo problemas en otras áreas de su vida que intentan aliviar al comer. Reflexiona sobre tu persona y busca el origen del problema para que más adelante puedas encontrar maneras diferentes y más saludables de resolverlo.

#3 Muestra tus emociones

Muchas personas que suelen comer por ansiedad tienden a guardar sentimientos y emociones, no lo hagas. Externar todo lo que sentimos es terapéutico y contribuye a mejorar nuestro estado de ánimo y autoestima, puedes hacerlo con otra persona o solo, intenta escribir tus pensamientos o preocupaciones, la idea es que extraigas de tu cuerpo todo aquello que te cause algún problema.

#4 Mantente libre de tentaciones

El dicho es “ojos que no ven, corazón que no siente”. Para lograr acabar con el mal hábito de comer por ansiedad es necesario permanecer en un ambiente libre de tentaciones. Sustituye snacks y comida chatarra en tu casa y oficina por productos más saludables que no tengan azúcar, grasas o sal añadida, ayudará bastante que seas tú quien prepara la colisión que disfrutarás a lo largo del día.

#5 Distráete haciendo lo que más te gusta

Será de mucha ayuda que intentes ocupar tu tiempo en hobbies o actividades que te agraden, puedes hacer ejercicio, leer un libro, escuchar música, asistir a algún curso o taller, esto contribuirá a disminuir la tensión diaria y a enfocarte en algo más que no sea comer.

#6 Organízate y planea

Dedica un tiempo de cada día a planificar el siguiente, establece horarios para tus reuniones y citas, pero también para las horas de comida y descanso, tener una agenda que tome en cuenta cada aspecto de tu vida hará mucho más fácil controlar el estrés y la ansiedad de las rutinas.

 

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Comer por ansiedad es un mal hábito bastante común, este 2018 comienza con el pie derecho y pon todo de tu parte para lograr los objetivos que te propones. Si sigues estos consejos estamos seguros de que estarás un paso más cerca de lograrlo. ¿Tienes algún otro consejo para dejar de comer por ansiedad? Compártelo con la comunidad en los comentarios.

Autor entrada: Pamela Saucedo

Busco y comparto maneras de vivir una vida más sana. Creo en el poder de nuestra mente y nuestro cuerpo, pero también en su fragilidad; por eso soy fiel creyente en las capacidades de la medicina holística.

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